miércoles, 26 de diciembre de 2012

Noir Mort


I
Cielo rojizo, sol amarillo:
Tarde me encuentras con su anillo
Y aunque lo miro redondo y frío
No la recuerdo ni puedo verla
Como una lagrima que se acerca
Desde la muerte; desde la muerte

Abre tus ojos cristal de agua
Pálidos ojos bajo una manta
Manta de agua, olas saladas
Por tus pupilas brillan los peces
Mientras te bailan; mientras te bailan
Cama de algas, tumba sin tapa

Cielo rojizo, sol amarillo:
Como una mancha avanzas
Quieres llevarme, quieres llevarme
Desde el desierto al mar.
Allí profundo duermes ahora
¿Dormir contigo en esta selva azul?
¿Fueron tus manos? ¿Fueron mis manos?
Eso da igual…

En tus pupilas brillan los peces

Pasan silentes frente a tu tez
Pero si lloras nadie se entera
Porque tus lagrimas se mezclan con el mar azul
Cielo rojizo, sol amarillo, mar azul…

II
Muñeca blanca, verde entre algas
Fosforescencia bajo las aguas
Mano te falta que acompaña
Y me acaricia tan fríamente
Como una lagrima que se me acerca
Desde la muerte; desde la muerte.

Cara de luna, blanco de nieve.
Negra es la muerte cuando te mancha.
¿Quién te ha dejado? ¿Quién te ha dejado?
¿Fueron mis manos? ¿Fueron tus manos?
Hay un anillo puesto en tu dedo
En una caja. Caja que canta

Muñeca blanca, verde entre algas:
Como una sombra avanzas
Quieres dejarme. Quieres dejarme
Pero también me llamas
Desde la muere; desde la muerte
Tu imagen me reclama
¿Fueron tus manos? ¿Fueron mis manos?
Eso da igual…

Veo tus ojos que me contemplan
Veo tus ojos que no me miran
Veo en tus ojos un silencioso mar azul
Muñeca blanca, verde entre algas, noir mort


III
Veo en sus ojos cientos de peces
Abres su boca que burbujea, que burbujea
Como una mancha avanza.
Aquí esta seco. Ella mojada.
Desde el desierto al agua.

Mueve sus labios tan brevemente; tan brevemente
Casi no escucho pero ella dice… creo que dice:
.- ¡Noir mort! ¡Noir mort!



lunes, 17 de diciembre de 2012

Línea azul en tu cara


Ella es tan mujer, es verano.
Ella es una línea azul en su cara.
No podría entender su presencia
si no fuera que esta aquí.

Como una luna salvaje, una María.
Una sabana encendida.
Despierta instintos fatales
que me traicionan cuando la miro.

Como una fruta mojada, una mañana.
Una cadena de estrellas.
Causa una sed tan severa
que solo sacia su piel salada.

Como una musa discreta, una arboleda.
Una noche serena.
Brinda las letras exactas
que me sorprenden cuando las canto.

Como un colgante de piedra, una caverna.
Una potencia dormida.
Pulsa una mirada atenta
que se que tiembla cuando le digo:

Vos sos tan mujer, sos verano.
Vos sos una línea azul en tu cara.
No podría entender tu presencia
si no fuera que estas aquí.

No podría besarte la boca
si no fuera que estas aquí.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Desmesura



Veo allí, en las sombras de la cueva, un marido engañado que mata a su esposa; una esposa que apuñala en el lecho; una mujer que envenena a su amante; un hijo que venga a su padre; un padre que inmola a sus hijos; hijos que dan muerte a sus padres, espectros que redundan en acciones, reyes asesinados, vírgenes violadas, jóvenes agonizando y todo lo sublime.

martes, 25 de septiembre de 2012

Niño Laurel


Niño Laurel.- Mi  madre llego a odiar a mi padre y mi padre igual. Sus peleas fueron aberrantes actos de violencia concubinal. Se distanciaron sabiamente para evitar la muerte de uno. Por separado fueron personas distintas, a veces hasta dóciles y otras  veces justas. La falla estaba en la combinación de caracteres; en el choque imparable de sus fuerzas opuestas; se trato del fracaso de un mecanismo compuesto por piezas de matrizaría incompatible. Yo soy el resultado, y mis hermanos lo fueron, de esa unión; de una cadena rota. Soy la encarnación de un error. Soy la síntesis de una gesta violenta. Mi desprecio no fue para ellos es para mí, aunque ellos pagaron. ¿Dónde esta mi corona ahora? ¿y donde esta mi sentencia?

Fragmento de Niño Laurel

domingo, 5 de agosto de 2012

Salmo I


No tengo miedo a la montaña.
No temo de la noche salvaje bajo las estrellas.
No tengo miedo del mar y sus olas
Que rompen feroces entre piedras.

No me atemoriza el abismo vacío.
No me aterra la caverna oscura y silenciosa.
No tiemblo ante el frió crudo en la carne
Ni esquivo el desierto desolado.

Solo temo a una cosa frágil como la hierba.
A la blanda carne que se me asemeja.
Que no duerme y cavila.
Temo del hombre; del alto hombre.

Temo a sus reglas, a su  estupidez / a mi estupidez...
como un espejo.


miércoles, 11 de julio de 2012

Hablar de amor, en realidad es difícil



 - ¿Que piensa que es el amor?

- No sé que es el amor. ¿Una fuerza que nos une con las cosas? ¿es el efecto de fricción entre dos que lo practican? Es una angustia llena, una lagrima deseada, una sonrisa nostálgica, una intensidad plena, una ternura que podría traicionarnos, una sorpresa de los años o quizás un sillón con nuestras formas moldeadas. Todo eso se parece al amor. Tambien se trata de algo puesto en el otro; algo que se escapa de nuestro ego, de nuestro instinto de supervivencia. Es una acción que arriesga de mas . Nos hace elegir al otro por sobre nuestra voluntad. O mejor dicho, el amor es lo que convierte nuestra voluntad en un milagro para el otro. El amor se parece a todas esas cosas y aun así se me escapa del pensamiento.

martes, 3 de julio de 2012

Soliloquio que antecede una venganza amorosa



-Shh… ¡Corazón: calla! No des señales…

Estoy rendido y endurecido.
Mi orgullo se levanta ante mi fatalidad.
Tu falta de tacto me ha dejado atónito.
Todo es igual ahora… y no… ¿soy frágil?

La frivolidad y vulgaridad de tus actos
Me han dejado un sabor amargo.
Se ahogan mis esperanzas;
Se anula mi sinceridad.

Dudo de mí… de no creerme ingenuo,
De esperar, de creer, de ser victimario.
Dudo de vos… ¡Víbora! ¡Mujer!   
¡Podrías picar! Y sin embargo me gustas.

-Shh… ¡Calla corazón! ¡No des señales!

Quiero tenerte, si… pero esta vez con miradas frías;
Con besos que sometan y muerdan la lengua con los dientes.
¡Sin abrazos, sin caricias!
Con la mano firme apretando los cabellos de la nuca.

Besos orgullosos y violentos que te lastimen placenteramente
Y los desees como dientes clavados en tu lengua.
Sangre derramada en nuestras bocas venenosas.
¿Querías un vampiro? ¡Pues eso soy ahora!

¡Basta corazón! ¡Calla corazón! ¡No! ¡No demuestres!
Aprieta los dientes. ¡Calla corazón! ¡Calla!
¡Que nadie sepa que hay un nudo vacío en la superficie de tu alma!
Y otro inmenso y terrible en lo mas vital de mi orgullo de hombre.

¡Calla corazón! ¡Te ordeno que enmudezcas!

¡Todo por ella! ¡Víbora anónima! Mujer… víbora.
Perdición y tentación en todas los mitos.
¡Mujer, víbora! Y yo: tonto hombre crédulo.
Honorable en un mundo confuso de desfigurados y sangre de tomate.

¡No demuestres a nadie tu agonía y desesperación!
¡No vuelques lágrimas en mis ojos que me apenen, pues me avergüenzas!
¡No cedas ante los encantos del amor; sí ante la fría pasión!
Y por sobre todas las cosas: “guarda tu dolor, que será veneno”

Guárdalo bien. Para que se asiente, fermente, y sea fatal.
¿Que tan fuerte será tu veneno mujer? ¿Más que el mío?
¿Que tan fuerte será mi veneno Víbora? ¿Más que el tuyo?
Se sabrá si en el beso se muerden ambas lenguas.

En verdad me duele no respetarte.
Pero todos somos alguna vez víctimas o victimarios;
Dominados o dominadores.
Ahora no corazón… no hables. Ya llegará tu momento.